CASO Nº17 | EDIFICIO IMPERIO ORIENTE

0 Publicado por - marzo 7, 2016 - Vivienda Colectiva

Ficha Técnica

Nombre del proyecto: Edificio Imperio Oriente.
Mandante: Compañía nacional de renta + La Caja Reaseguradora de Chile.
Arquitectos: Eduardo Cuevas Valdés (PUC 1947) + Carlos Silva Anguita (PUC 1957) + Carlos Neira Suanes (PUC 1950).
Empresa Constructora: Fortaleza y Cía. Ltda.
Permiso Edificación (DOM): 10 de Mayo de 1962, bajo el Nº44.
Recepción Final (DOM): 16 de Mayo de 1964, bajo el Nº37.
Ubicación: Calle Darío Urzúa N°1925 y Avenida Eleodoro Yáñez N°1920, Comuna de Providencia.
País: Chile.

Localización Urbana

Este edificio de viviendas, fue encargado en conjunto por la Compañía Nacional de Renta y la Caja Reaseguradora de Chile en 1962. Con accesos independientes a calle Darío Urzúa y Av. Eleodoro Yáñez, este proyecto se ubica a unos metros de Av. Pedro de Valdivia en un sector principalmente residencial pero con marcada presencia comercial en sus avenidas principales dentro de la comuna de Providencia.

El partido general consiste en tres volúmenes adosados pero independientes emplazados en el terreno, de cuales dos enfrentan una calle y el tercero queda entre ellos. De los dos volúmenes que enfrentan sus respectivas calles estos se levantan en su primer piso para dar cabida a los estacionamientos del conjunto eliminando el subterráneo, el que hubiese incrementado el costo del proyecto. Esta decisión de diseño es clave para entender un aspecto netamente funcional y espacial. Por un lado en lo funcional se libera el primer piso para dar paso al programa de estacionamientos y en lo espacial se evita tener un departamento en primer nivel tan expuesto a las calle y con una menor calidad de habitabilidad. El volumen central de cinco pisos nace desde el terreno natural para dar cabida a departamentos que se abalconan a los jardines laterales que ofrece el mismo terreno. Este es el principio de levantar el volumen sobre Pilotis como lo hiciera Le Corbusier en 1929 con la Villa Savoye en Poissy, donde el automóvil se estaciona en un recinto cerrado traspasando los Pilotis para entrar al proyecto.

La disposición de los volúmenes y el diseño de sus fachadas obedece a una lectura clara de la orientación natural del terreno (norte – sur) en que se sitúa el edificio. La orientación del predio le permite al equipo de arquitectos diseñar las fachadas oriente y poniente con un elaborado desarrollo orientado a la arquitectura bioclimática pasiva planteando paneles móviles a modo de quiebra soles que impiden la incidencia directa del sol en los espacios interiores de los departamentos convirtiéndose en un ejemplo vanguardista de la solución arquitectónica ante este tipo de problemáticas solares. La altura los tres cuerpos es clave dentro del plan maestro del proyecto, ya que las alturas proyectadas siempre permiten el ingreso de luz natural a los recintos de los departamentos.

Arquitectos

Este edificio construido en 1964 es obra de los arquitectos de la Pontificia Universidad Católica de Chile; Eduardo Cuevas Valdés, titulado en 1947 + Carlos Silva Anguita titulado en 1957 + Carlos Neira Suanes titulado en 1950.-
Los dos primeros formaron parte del equipo que desarrolló el edificio Pedro de Valdivia del año 1971 (Ver: http://www.arqmodern.com/caso-no14/ ).

Es destacable cómo este proyecto se adelanta a inicios de los sesentas a temas tan contingentes relacionados con los tratamientos bioclimáticos pasivos de nuestra arquitectura actual, temática fundamental que hoy ha gatillado un sinfín de soluciones basadas en tecnología y equipamiento extra que se aleja de la solución arquitectónica que por ejemplo, este equipo entrega. Sin que eso signifique dejar de lado la manera clara y contundente conque desarrollan conceptos del movimiento moderno haciendo un homenaje a los postulados de Le Corbusier plasmados en proyectos como la Villa Savoye de 1929, a la Unidad habitacional de Marsella de 1946-1952 y la Unidad habitacional de Berlín desarrollada para la Interbau en 1956.

Programa y función

El programa consiste exclusivamente en departamentos que se desarrollan en un terreno rectangular de 1.965 mt2, con una superficie construida de 3.095.55 mt2 (según lectura de planimetría) que se soluciona en tres volúmenes independientes que configuran el proyecto, sin embargo a modo funcional este está dividido en dos ya que el volumen central aunque contiene 4 departamentos estos no tienen conexión por medio de un pasillo, separando el proyecto en dos partes (norte y sur) en su eje transversal, justificando de esta forma su doble acceso, uno por Eleodoro Yáñez y el otro por Darío Urzúa, ya que así se disminuyen las distancias a los departamentos dependiendo del punto de ingreso al edificio.

El proyecto posee una altura prácticamente homogénea independiente de los cuatro niveles de 12.3 mts de altura de los dos cuerpos que sirven de acceso y los 5 pisos del bloque central de 12.8 mts de alto. Esto se da por la decisión de diseño de bajar el volumen central prácticamente 1.80 mts con respecto al NPT (Nivel de piso terminado) y la de levantar en 1.4 (aproximadamente) el NPT del segundo piso de los dos bloques perimetrales, es así que para acceder a los departamentos del primer piso del bloque central es necesario bajar prácticamente un nivel. Con ello el terreno natural también sufre modificaciones para configurar los jardines laterales a los departamentos del bloque central y los estacionamientos ubicados bajo los bloques que dan a sus respectivas calles.

A nivel programático el proyecto presenta:

Bloque norte (Calle Darío Urzúa): En el primer piso se encuentran los estacionamientos y hall de acceso. Los pisos 2°, 3° y 4° constan de tres departamentos por piso. La tipología del tipo 3, posee; estar, comedor, 2 dormitorios, 2 baños, cocina, balcón interior (posible logia), dormitorio y baño de servicio. La tipología del tipo 4 presenta: estar – comedor contiguos, 2 dormitorios, 2 baños y cocina. Mientras que la tipología del tipo 5, considera: estar, comedor, 2 dormitorios, 2 baños, cocina, balcón interior (posible logia), dormitorio y baño de servicio.

Bloque central: Este volumen plantea 4 departamentos por nivel los que se identifican como tipo 1 y tipo 2, estos poseen programáticamente estar, comedor, 2 dormitorios, 2 baños, cocina, balcón interior (posible logia), dormitorio y baño de servicio.

El Bloque sur: Hacia Avenida Eleodoro Yáñez también considera en su primer piso estacionamientos y hall de acceso. En los pisos 2°, 3° y 4° al igual que el bloque con acceso desde Darío Urzúa, presenta tres departamentos por piso; identificados ya como la tipología del tipo: 3, 4 y 5.

Es importante destacar que el acceso a los departamentos siempre se realiza por medio de un pequeño hall de distribución adyacente a la caja de escaleras optimizando el espacio útil destinado a los departamentos.

Lenguaje arquitectónico

La decisión de separar funcionalmente el proyecto en tres partes unidas, de similar altura y orientación, dentro de un tipo de edificación asilada en el terreno, es fundamental dentro de la postura urbana y funcional del proyecto, la que permite a los departamentos recibir de manera constante iluminación y ventilación natural. Esta división es jerarquizada por la ubicación de las dos escaleras del proyecto, las que se ubican en el centro y sobre el eje longitudinal del predio, proponiéndose como recorridos abiertos que permiten un continuo reconocimiento de las partes del proyecto y de sus jardines.

Esta separación en tres cuerpos es sólo formal ya que funcionalmente el proyecto está dividido únicamente en dos. El volumen central está separado en su parte central por un doble muro de hormigón armado, impidiendo un recorrido continuo a lo largo del proyecto, esto justifica el doble acceso independiente por las calles a las cuales enfrenta el proyecto, lo que permite identificar el programa que se desarrolla en cada uno de los tres bloques. Por medio de pilotes y machones redondeados, los dos volúmenes que se ubican frente a los accesos se levantan para dar cabida a los estacionamientos del proyecto.

El lenguaje de las fachadas es el resultado de un estudio bioclimático por parte de los arquitectos que da como resultado un diseño de la fachada elaborado, plástico y único para la época. Las ventanas se plantean como cintas horizontales haciendo un guiño a los postulados de Le Corbusier de 1929 con su Villa Savoye, con una altura constante en las cuatro fachadas del conjunto. Sobre ellas, aparecen elementos plásticos revestidos en palmetas de gres cerámicos o muriglass de color blanco, material que será el revestimiento característico de esta época y particularmente de este proyecto. Estos elementos plásticos adosados a la fachada, junto con impedir la acción directa del sol hacia el interior de los departamentos, tenían como función ser el “closet urbano” de estos paneles de acrílico opaco de color rojo y blanco. Estos paneles están enmarcados dentro de una estructura metálica dispuesta sobre rieles con el fin de hacerlos correderos. De esta forma los usuarios podían protegerse del sol de manera particular deslizando dichos paneles o bien guardándolos dentro de estos cuerpos plásticos que dan la impresión de flotar sobre la fachada, aplicando conceptos bioclimáticos muy presentes en la arquitectura de hoy como parte de la fachada del proyecto de arquitectura.

Como materiales de terminación están la madera a modo quiebra vistas verticales en los balcones adyacentes a las cocinas (Según planos de arquitectura, pero se presume son logias), hormigón ranurado visto con terminación de moldaje incorporado que le entrega una imagen de acabado distinta y más sofisticada.

Filtración del movimiento Moderno
Aspectos que toma el proyecto:

La separación del programa en tres bloques independientes hace posible reconocer el planteamiento moderno de desarrollar en cuerpos separados, en este caso por las cajas de escaleras, los diferentes programas que configuran el proyecto. De esta manera se logran programas altamente funcionales y racionales.

Como filtración del movimiento moderno su vinculación más importante está dada por la obra de Le Corbusier, primeramente con la Unidad Habitacional de Marsella construida entre los años 1946-1952 en Francia, la que por medio de pilotes de gran envergadura deja completamente libre el primer nivel del edificio o plano noble, como lo define Le Corbusier, en este caso este espacio no estará dispuesto para estacionamientos, ya que en el caso Francés, los estacionamientos se ubican a un costado del edificio, pero no bajo él.

Luego, en 1957 en la Interbau de Alemania, Le Corbusier plantea la Unidad Habitacional de Berlín bajo los mismos planteamientos de su predecesora en Marsella. En este caso, el espacio bajo los pilotes está destinado a estacionamientos, como lo plantea el caso en estudio. Las ventanas horizontales, si bien no encarnan estructuralmente el concepto del vano corrido de Le Corbusier, planteados en el año 1929, en la Villa Savoye en Poissy, Francia, son un homenaje a sus postulados.

En relación al aporte bioclimático por medio del diseño de sus fachadas laterales, nuevamente aparece el vínculo con la propuesta de la unidad habitacional de Marsella de Le Corbusier, en ella existe una preocupación por la acción directa del sol, por lo que se propone una doble fachada, en donde paramentos verticales y horizontales (a modo de marquesinas) dispuestos en los balcones impiden la acción directa del sol sobre los recintos interiores. Conceptualmente el diseño de la fachada plantea elementos pasivos que aportan al confort bioclimático dentro del departamento.

A modo de ejemplos nacionales con respecto a la preocupación e incorporación de elementos para el control bioclimático de los espacios, podemos mencionar el conjunto habitacional Estadio en la ciudad de Arica (Norte de Chile, primera región de Tarapacá) de la oficina Bresciani + Valdés + Castillo + Huidobro de 1956-1957. En este conjunto, frente a las ventanas se proponen persianas de madera, armadas en paneles sobre un riel metálico que permiten su deslizamiento horizontal como elemento de control de la incidencia solar en una zona con altos índices de asoleamiento.
Bajo este mismo concepto, el arquitecto Mario Pérez de Arce Lavín (Premio nacional de arquitectura en el año 1989) desarrolla la Población Salar del Carmen entre 1959 y 1961 en la ciudad de Antofagasta (Norte de Chile, segunda región de Tarapacá). En este conjunto el tratamiento bioclimático pasa por la incorporación de tramas verticales que van de piso a cielo protegiendo los espacios de la acción directa del sol y tramas horizontales o “sombreaderos” como lo define León Rodríguez Valdés en su publicación de 1966, que entregan sombra a los patios y pasillos proyectados en el conjunto.

Aunque los dos referentes nacionales podrían ser considerados como poco relevantes en relación a su aporte bioclimático, marcan un inicio en el diseño del proyecto considerando elementos pasivos para el control solar.
Dentro de la tectónica del proyecto en estudio, cabe señalar una tendencia en los proyectos de la época, en donde el tratamiento del hormigón visto se transforma en un elemento trabajado con moldajes de mayor complejidad a nivel de diseño y de detalle constructivo. Esta tendencia la podremos observar en la Villa Presidente Frei, en la comuna de Ñuñoa (Santiago, Región Metropolitana) de los arquitectos Jaime Larraín, Osvaldo Larraín y Diego Balmaceda construida entre los años 1965 y 1969, en la terminación “estriada” dada en los muros de hormigón adyacentes a las escaleras abiertas.

Texto original: Pablo Altikes Pinilla, Arquitecto UCEN + Luis Fuentes Bustamante, Arquitecto USACH
Fotografías: Archivos ArqModern, año 2015.
Planos: DOM Providencia.

Fuentes bibliográficas

1. Escuela de arquitectura de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Cien años de arquitectura en la Universidad Católica 1894-1994. Serie Arte / Colección arquitectura Volumen 5. Santiago de Chile. Ediciones ARQ. Año 1995.
2. Le Corbusier, Le Grand. Editor; Jean – Louis Cohen, Coautor; Tim Benton. Editorial Phaidon, primera edición. Año 2008.
3. Historia Crítica de la arquitectura Moderna. Autor; Frampton, Kenneth. Editorial Gustavo Gili SA. Año 1993.
4. Le Corbusier, L´unité D´Habitation de Marseille. Autor: Jacques Sbriglio. Editorial Parenthéses. Año 1992.
5. Bresciani, Valdés, Castillo, Huidobro. Autor: Fernando Pérez Oyarzun. Ediciones ARQ. Año 2006.
6. Mario Pérez de Arce Lavín. La permanencia de la arquitectura moderna en Chile. Autor: León Rodríguez Valdés. Ediciones ARQ. Año 1996.
7. Das Hansaviertel. Ikone der Moderne. Autor: Stefanie Schulz + Carl – Georg Schulz. Ediciones Braun. Año 2008.
8. Revista AOA N°14. Ediciones AOA. Asociación de oficinas de arquitectura. Año 2004.

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